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Dr. Luis Escaf Jaraba y equipo médico especializado
Cirugía de catarata y lente intraocular en VIU Clínica Oftalmológica Internacional, Barranquilla. Ver perfil del Dr. Escaf Jaraba · Conoce al equipo.
Sí, es lo más frecuente. Si te operaron con un lente monofocal —el más usado— y te quedó bien la visión de lejos, necesitar gafas para leer no es una complicación ni señal de que algo salió mal: es el resultado previsto de ese lente. Lo que no entra en lo normal es otra cosa, y conviene distinguirlo.
La confusión viene de una idea extendida: que la cirugía de cataratas «devuelve la vista». Devuelve la transparencia, que no es lo mismo. El cristalino que se retira era una lente viva capaz de cambiar de forma para enfocar de lejos a cerca; el que se implanta es una lente fija, calculada para una distancia. Si esa distancia es la de lejos, lo de cerca queda pendiente.
Ver bien de lejos y necesitar gafas para leer, con un lente monofocal, es lo esperable. Lo que sí merece consulta es una visión que empeora después de haber mejorado, o que se nubla meses o años más tarde.
Por qué pasa: el lente no acomoda
Hasta los cuarenta y tantos, el cristalino cambiaba de forma para enfocar de cerca. Esa capacidad se va perdiendo con los años, mucho antes de que aparezca la catarata, y es la razón por la que casi todo el mundo acaba usando gafas para leer. Conviene separar dos cosas:
- La opacidad del cristalino, que es la catarata y la resuelve la cirugía.
- La capacidad de enfocar de cerca, que se perdió antes y la cirugía no repone.
La cirugía retira el cristalino opaco y pone en su lugar un lente artificial. Ese lente resuelve muy bien la nitidez, pero no cambia de forma: enfoca la distancia para la que se calculó. Lo habitual es calcularlo para lejos, porque es lo que más se usa —conducir, moverse, reconocer caras—, y porque unas gafas de lectura son una solución sencilla para lo de cerca.
Dicho de otro modo: no es que la cirugía no te haya resuelto la vista de cerca. Es que esa parte ya no la resolvía tu ojo desde hacía años, y el lente no estaba pensado para reponerla. Qué puedes esperar según el lente lo detallamos en ¿voy a dejar las gafas después de operarme de cataratas?
La cápsula que sostiene el lente se conserva a propósito durante la cirugía: es lo que lo mantiene en su sitio. Que con el tiempo se vuelva opaca no significa que la catarata haya vuelto.
Qué es esperable y qué sí merece consulta
Esta es la separación importante, porque no todo lo que se nota después de operarse significa lo mismo. Unas cosas son parte del proceso y otras piden que alguien mire el ojo.
Entra dentro de lo esperable:
- Ver bien de lejos y necesitar gafas para leer o para el celular.
- Que la visión esté algo inestable las primeras semanas, mientras el ojo se asienta.
- Notar los colores distintos, más vivos o más blancos, al retirarse la opacidad.
Conviene que lo vea tu oftalmólogo:
- Visión que empeora después de haber mejorado.
- Borrosidad que aparece meses o años después de la cirugía, cuando ya veías bien.
- Dolor en el ojo, enrojecimiento que aumenta o sensibilidad fuerte a la luz.
- Destellos nuevos, una lluvia de puntos flotantes o una sombra que ocupa parte de lo que ves.
Los tres últimos no son «esperar a la próxima cita»: son motivo de consulta sin demora.
Si la visión empeoró con el tiempo: puede ser la cápsula
Hay una situación que mucha gente interpreta como «me volvió la catarata», y no lo es. La catarata no vuelve: el cristalino se retiró y no se regenera.
Lo que sí puede ocurrir es que la cápsula que sostiene el lente —una membrana muy fina que se conserva durante la cirugía— se vaya volviendo opaca con el tiempo. La sensación es parecida a la de la catarata: la visión se nubla poco a poco, molestan más las luces. Por eso se le llama a veces «catarata secundaria», aunque el nombre despiste.
Tiene solución y no es una segunda cirugía: se trata con láser YAG, en consulta, en pocos minutos.
¿Te operaste y no ves de cerca como esperabas?
En la valoración revisamos qué lente llevas, para qué distancia se calculó y si la visión está estable. Con eso se sabe si lo que notas entra en lo previsto o si hay algo que tratar.
Agenda tu valoraciónQué opciones hay si ya estás operado
Lo primero es saber qué lente llevas y para qué distancia se calculó. Eso está en tu historia clínica y cambia por completo la conversación: no es lo mismo un monofocal que está haciendo exactamente lo que debía, que un resultado que se desvió de lo planeado. Si te operaste en otra institución, pide ese dato: es una línea en el reporte quirúrgico.
- Gafas de lectura. Es la salida más habitual y la más sencilla. Con el ojo ya estable, una fórmula bien tomada resuelve la lectura y el celular sin más complicaciones.
- Revisar si hay algo corregible. A veces lo que molesta no es la distancia, sino un astigmatismo residual o una cápsula que empezó a opacarse. Son cosas distintas y con manejo distinto.
- Opciones quirúrgicas. Existen, pero se valoran caso a caso y no están indicadas para todo el mundo. No es la primera respuesta ni se decide en una consulta rápida. El procedimiento y sus alternativas, en cirugía de catarata.
Lleva a tu cita dos datos: qué lente te implantaron y si la visión está estable o empeorando. Con eso, la conversación deja de ser «no veo bien» y pasa a ser concreta.
Qué dicen los estudios
La diferencia entre lentes está documentada. Una revisión sistemática Cochrane comparó lentes multifocales con monofocales y encontró que quien lleva un multifocal tiene más probabilidades de no depender de gafas, y a la vez más probabilidades de notar halos y destellos alrededor de las luces (de Silva et al., 2016). No hay una opción buena para todos: hay un intercambio.
Un estudio publicado en Ophthalmology comparó un lente trifocal con uno monofocal midiendo también lo que reportaban los propios pacientes, y encontró la misma lógica: mejor visión a varias distancias con el trifocal, a cambio de más fenómenos luminosos (Modi et al., 2021).
Y la revisión de The Lancet sobre cataratas recuerda lo esencial: la cirugía sustituye el cristalino por un lente intraocular, y el resultado visual depende de qué lente se implantó y de en qué estado llegaba el ojo (Liu et al., 2017).
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Otras preguntas frecuentes
Casi nunca. Con un lente monofocal calculado para lejos, necesitar gafas de cerca es el resultado previsto, no un error.
Es posible en algunos casos, pero no es un procedimiento rutinario y se valora individualmente. No es la primera opción.
La catarata no vuelve. Lo más probable es que la cápsula que sostiene el lente se haya opacado, y eso se resuelve con láser en consulta.
Hasta que el oftalmólogo confirme que el ojo está estable, normalmente algunas semanas. Antes de eso la fórmula cambia.
Si se implanta el mismo tipo de lente, la expectativa es la misma. Es buen momento para hablarlo antes de operar el segundo.
Referencias
- de Silva SR, Evans JR, Kirthi V, Ziaei M, Leyland M. Multifocal versus monofocal intraocular lenses after cataract extraction. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2016.
- Modi S, Lehmann R, Maxwell A, et al. Visual and Patient-Reported Outcomes of a Diffractive Trifocal Intraocular Lens Compared with Those of a Monofocal Intraocular Lens. Ophthalmology. 2021.
- Liu YC, Wilkins M, Kim T, Malyugin B, Mehta JS. Cataracts. Lancet. 2017.
Aviso médico: este artículo tiene fines informativos y educativos. No reemplaza la consulta con un profesional de salud certificado. Si presentas síntomas o tienes dudas sobre tu salud, consulta a tu médico.

